Triste día el de hoy para todos los aficionados al ciclismo, más aun para los que llevamos años disfrutando de él y amamos la historia del mismo. Bahamontes, el Ánguila de Toledo, ha dejado de batir sus alas a los 95 años de edad.
Un ciclista de raza, el primero en poner al ciclismo español en el candelero internacional. Pasó a profesionales en el año 1954 y ya obtuvo su primera victoria en en la subida al Mont Agel en Mónaco, en la que un todavía desconocido Bahamontes se impuso al favorito, Gilbert Bauvin. Desde el inicio de sus carrera profesional dejó a todos boquiabiertos por su capacidad para la montaña y ese mismo año debutó en el Tour de Francia que se convirtió en el escenario en el que comenzó a forjarse su leyenda de corredor «excéntrico» en la prensa deportiva internacional, con el célebre incidente del helado en la cima de La Romèyre. Durante la subida, Bahamontes había sufrido una avería en los radios de la rueda trasera de su bicicleta, lo que le obligó a destensar el freno. Una vez coronado el puerto con dos minutos de ventaja, no le quedó más remedio que esperar hasta que llegase el coche de asistencia para que le cambiase la rueda averiada, circunstancia que aprovechó para tomarse un helado. Ese año ya ganó el primer premio de la montaña que a la postre ganaría en 6 ocasiones convirtiéndolo en uno de los mejores escaladores de la historia. Su record de victorias sólo ha sido superado por el francés Richard Virenque.
En 1959 consiguió la gran proeza de ganar el Tour, primer español en hacerlo y abriendo el camino a todos los que vinieron por detrás: Ocaña 1973, Perico delgado 1988, Miguel Indurain 1991, 1992, 1993, 1994 y 1995; Oscar Pereiro 2006, Contador 2007 y 2009; Carlos Sastre 2008. También consiguió un 2º puesto en 1963 y un 3º en 1964. El Tour se lo dio todo! pero también destacó en otras carreras como la Vuelta a España donde hizo 2º en 1957. Cuenta con once victorias de etapa en Grandes Vueltas: siete en el Tour de Francia, tres en la Vuelta a España y una en el Giro de Italia; haciéndose con el Campeonato de España de Ciclismo en Ruta en 1958.
Siempre ha sido una persona con una personalidad única, tuve la suerte de conocerlo en el Vuelta a Toledo, que era el organizador y a pesar de los años era de esas típicas personas que imponen, que tienen un aura diferente al resto de mortales.
Federico, mil gracias por todo lo que has aportado al ciclismo, porque a buen seguro, muchos como es mi caso, que vivimos y nos dedicamos de manera profesional al mundo de la bici es gracias a ti. Estés donde estés, MIL GRACIAS!!!
D.E.P





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