TRIATLON JUARROS DE VOLTOYA por David Rubiales

En esta ocasión queremos dejaros como un triatleta vive desde dentro en un triatlón, creo que es muy interesante porque muchos de IMG_2378[1]vosotros os sentiréis muy identificados y los que aun no habéis practicado triatlón podéis imaginaros lo bonito que es este deporte. El triatleta en cuestión es uno de nuestros chicos,  David Rubiales.

Pues allá que me fui con Andrés. Entre charlas y risas se nos hizo el viaje muy corto. Al llegar allí pronto encontramos sitio para aparcar, los box, el lago y demás. Todo muy cercano y familiar, lo que le da un toque especial a esta clase de triatlones organizados en pueblos pequeños. Nos dirigimos con las bicis a recoger los dorsales al centro del pueblo pues algunos nos aconsejaron ir en bici ya que estaba a uno 2-3km. Gran error no ponerme el casco, total para 2km… Mal hecho! Al recoger el dorsal una juez me dice que me tengo que poner el casco que si no me puede sacar tarjeta. ¿Aún fuera de carrera? Sí. Recojo el dorsal, bolsa y demás y nos volvemos a los coches donde otra juez me vuelve a avisar. A esta última no tuve más remedio que decirle que yo no participaba en el triatlón… Vamos, que un poco más y no puedo ni participar. Vuelvo a decir que asumo la culpa, ellos hicieron su trabajo y bien hecho.

Entramos a los box a colocar el material para posteriormente hacer unos pequeños ejercicios de calentamiento articular y lanzarnos al agua. Ésta parecía un bol de leche con SpecialK, madre mía la cantidad de algas y demás vegetaciones que había… no dabas una brazada sin pillar “algo”. Nos hacen salir del agua para hacer el recuento. Nunca he entendido lo del recuento pero bueno. Nos volvemos a tirar al agua y me dirijo a la primera fila con la intención de salir los primeros 200m a todo lo que diese.

“Están a la órdenes del juez de salida” (me encanta esta frase). Meeeeeeeec. Salgo a todo lo que doy, miro delante y no veo nadie, sigo, vuelvo a mirar, no veo nadie, cojonudo.

Aminoro un poco y es cuando me empiezan a pasar, alguna que otra galleta me cae y les caen, cojo pies y giramos la boya, en la recta de la 2ª a la 3ª boya veo que voy solo en mi trazada y todo por mi izquierda hacen una curva un tanto extraña, no me preocupa pues veo que mi trazada es la correcta aunque no vaya a pies de nadie. Llevo a la 3ª boya (inicio de la natación) y veo que el primer o segundo grupo me saca unos 150m no voy mal, detrás debo llevar a unos 7 sigo, me encuentro fuerte, dando mucho batido de piernas, se me ponen en paralelo y me dejo adelantar para colocarme a pies y reservar algo de fuerzas, así hasta el final donde acelero un poco para adelantarle y salir del agua antes, ya que había una rampa por donde sólo podíamos subir de uno en uno.

Transición larga pero rápida. Al llegar veo a Ricardo Clavería un gran nadador que a la postre quedaría 13º de la general y a Garry del Aguaverde buen nadador así que pienso que he hecho un buen tiempo acorde a las sensaciones que he tenido. (No llevaba reloj ni nada).

Cojo la bici y salgo todo lo rápido que puedo pero veo que los pies no entran en las zapatillas, ¿qué pasa? Joder, los velcros están cerrados! Vaya novatada!! Pierdo un km para abrirlos, meter el pie y volver a cerrar, con el consiguiente tiempo que ello supone. Donde me adelanta Garry y al poco rato Madler también del aguaverde. Decido dejarle escapar pues su ritmo no es el mío… Pero Garry me sorprende gratamente, decido mantenerle la distancia y el ritmo. Joder que fuerte está. Pienso que su fuerte es la distancia sprint y que a ese ritmo tarde o temprano cederá pero no fue así jeje. A los pocos minutos viene Pedro Aparicio, otro del aguaverde, veterano 2 y un miura en bici, joé, con la tontería de estar lesionado y no poder correr yo que sé la cantidad de km que se meterá en bicicleta. Está hecho un toro. Decido quedarme con ellos y mantenerles el ritmo. Así fui durante los 30 primeros km. Además inocente de mi pensaba meterles un hachazo en los últimos 5km para descolgarles y llegar con algo de renta a la T2 y rezar para que las piernas respondieran pero a ese ritmo el hachazo se lo metería otro porque yo ya no daba más de si… Hay que decir que desde el km15 se unió al grupo Mario Agudo de mi club Clavería y también nos entendimos bien sabiendo que el ritmo que había que llevar era ese, un pelín fuera de punto que nos hiciera sacar un poco más de nosotros para exprimirnos esos 4-5watios de más. En el grupo éramos uno 7 triatletas donde algunas veces era imposible mantener las distancias reglamentarias pues cuando adelantabas el adelantado no se dejaba caer tanto como exige el reglamento y tal pero hay veces que es preferible arriesgar a que te saquen tarjeta que descolgarte una y otra vez… Así que al final vi la primera tarjeta de mi vida. Amarilla!! Toma!! En toda la cara!! Le pregunté 4 veces al juez donde estaba el penalti box pero no sabía ni a que me refería, con dos coj*. Veo que al rato le sacan tarjeta a Pedro y a Garry y a otro 2 o 3 más que no conocía. Adelanto a Pedro en los últimos km y le pregunto dónde está el penalti pero me dice que no hay… En este momento me acuerdo de la recogida de dorsales… Menos mal que no me llegaron a sacar tarjeta, si no estaba fuera de carrera. Aviso a navegantes: Mucho cuidado con estas cosas porque pueden complicarte complemente la existencia.

Llego a la T2 junto con Pedro Aparicio a sabiendas que este año no está corriendo todo lo bien que quisiera y que siempre se pone calcetines… así que en la transición ya contaba con 10-15’’ de renta que luego poco a poco fui aumentando.

La primera parte de la carrera a pie veo que las piernas no funcionan nada, me pasa gente continuamente y soy incapaz de mantener una zancada decente. Me pasa Mario Agudo como un misil a la vez que escucho una voz “venga Mario ahora a correr que es lo tuyo!” joé pienso, pues si la bici no era lo tuyo ahora lo voy a flipar… efectivamente, no le vi hasta la meta. Paso por meta (el primero de tres) donde me tomo los dos geles de golpe para intentar revivir. Surtió efecto! Bien! además la carretera se inclina hacia abajo cosa que me hace incrementar el ritmo, ritmo que no dejaría hasta la meta. Me pasa Lalas, otro aguaverdiano que corre como los galgos, bueno, el año pasado me adelantaba en la bici y ahora en la carrera a pie, algo es algo…

Paso por segunda vez por meta, mantengo un ritmo cercano a 4-4:10/km. Vamos!! Falta 1 vuelta! Paso última vez por los box y me dirijo de nuevo al tramo de tierra, donde en el último 1500 veo como a 6 triatletas en fila de uno separado por 3-4m entre sí, no sabía si estaban en su 1ª 2ª o útlima vuelta pero decidí vaciarme y en mi cabeza solo resonaban las palabras de mi entrenador “siempre se puede sufrir un poco más de lo que creemos”. Adelanto a 4, cruzo el puente y faltan unos 800m para meta donde hay unos 150m con una pendiente graciosa, subo lo más rápido que puedo donde adelanto a los otros dos, y directos a meta. 18’’ más tarde entra Edu del Trialcorcón un gran triatleta y amigo que corre como las gacelas y que cuando lo vi entrar detrás me vine arriba. Lo siento Edu jeje.

Al final me dicen que la distancia en agua ha sido de 1200 y la de carrera a pie de 8490m, bueno… el agua es mi fuerte y la carrera a pie mi punto  débil así que una por otra…
En definitiva contento por las sensaciones en el agua, creo que la mejor natación de mi vida en un triatlón, la bici a tope desde el km2 hasta el 40 y sufriendo en la carrera a pie, aunque en este último punto no encontrase el ritmo hasta el km 2,5…

Podéis saber más de David Rubiales en http://ibit-swimbikerun.blogspot.com.es/